Sant Jordi, la semana loca y La máquina de besos

Bueno, pues aquí estamos después de una temporadita fina, fina, en la tranquilidad de mi casa compartida con Ximo, en el sofá, con nuestra gatita Morgana maullando perdida de celo, y con los pies en alto (yo, no la gata), porque al fin tengo un ratito para sentarme a teclear tranquilamente y hablar de lo…